La Peor Crisis

“El mundo está en crisis” esta es una expresión que llevo oyendo desde que tengo uso de razón. Se refiere a situaciones graves que ponen en peligro a las sociedades impidiendo su desarrollo. Crisis en todos los ámbitos como, por ejemplo, crisis económicas, políticas, energéticas, medioambiente, sociales, etc. pero la que considero como la peor crisis desde el mismo inicio de la vida humana es la crisis existencial o la llamada crisis de identidad.  

Se define como crisis de identidad cuando una persona experimenta profundas dudas sobre sí misma, sobre el sentido de su existencia acompañada de sentimientos de vacío y de soledad. Esto le produce una sensación de ansiedad al tratar de definir o redefinir quiénes somos y en qué momento de la vida estamos.

“Las crisis de identidad se dan cuando no conocemos la razón de nuestra existencia al desconocer la intención de nuestro Creador”

Millones de personas tienen crisis de identidad que los lleva a tener baja estima de si mismos, pero lo irónico es que esta crisis también está presente en algunos hijos de Dios. Es compresible de alguna manera que al desconocer nuestro origen se produzcan crisis de identidad, pero los hijos de Dios sabemos o por lo menos deberíamos saber que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.

La Biblia enseña con suma claridad que todo fue creado en Cristo, por Cristo y para Cristo. Él es la Palabra y es el mismo poder que Dios usó para crear el universo, incluyendo la tierra y como si fuera poco, está en nosotros como nuestra naturaleza espiritual.

“Ahora Cristo está muy por encima de todo, sean gobernantes o autoridades o poderes o dominios o cualquier otra cosa, no solo en este mundo sino también en el mundo que vendrá. Dios ha puesto todo bajo la autoridad de Cristo, a quien hizo cabeza de todas las cosas para beneficio de la iglesia. Y la iglesia es el cuerpo de Cristo; él la completa y la llena, y también es quien da plenitud a todas las cosas en todas partes con su presencia” (Efesios 1:21-23 NTV)

“Y todos los que fueron unidos a Cristo en el bautismo se han puesto a Cristo como si se pusieran ropa nueva” (en griego significa que nos hemos puesto a Cristo) (Gálatas 3:27-28 NTV)

“Cuando no sabemos quiénes somos en Cristo, adquirimos diseños conforme al mundo que son opuesto al diseño eterno”

En Cristo estamos completos, solo falta ser manifestado y desarrollado en nuestra alma. Lamentablemente, absorbemos todo lo que nos presenta el mundo al ser vulnerables cuando no sabemos quiénes somos. Nuestra identidad y diseño es de Dios. Es hora de que disfrutes todo lo que Cristo ha ganado. Claro que pasaremos por crisis mientras estemos en la tierra, pero jamás estaremos solo, porque Cristo está en nosotros.

“El pasar por un momento difícil no anula nuestra identidad como hijo de Dios”

La crisis de identidad se originó con la pregunta retórica y la semilla de pensamiento corrupta que sembró la “serpiente” en la mente de Adán y Eva.

“—¡No morirán! —respondió la serpiente a la mujer—. Dios sabe que, en cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios, con el conocimiento del bien y del mal” (Génesis 3:4-5 NTV)

Al creer la mentira, fueron incrédulos a lo que ya eran en Dios y a partir de ese momento comenzó la crisis de identidad. Por eso el hombre Adámico odia la debilidad, porque se siente impotente al no tener las respuestas, tener el control, desconocer el por qué no puede escapar de una situación mala o dolorosa.

Los hijos de Dios sabemos que nuestra debilidad humana es el entorno en el que podemos conocer y experimentar el poder de Dios.

Con nuestras teologías e interpretaciones humanas de la Biblia, demostramos que no queremos un Dios que nos deje en nuestra debilidad y que no nos resuelva nuestros problemas.

“El Propósito Eterno de Dios no tiene que ver con resolver problemas en la tierra, sino en formar a Cristo en nosotros”

Ser libres de los problemas naturales no es la liberación mayor que necesitamos. La liberación mayor es ser libre de la mentalidad adámica y del dominio del mundo en el que existen nuestros problemas.

“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo. Y ésta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.” (1 Juan 5:4 RV60)

Para el Apóstol Juan vencer al mundo no se trataba de superar los problemas del mundo, sino que era vivir en otro lugar.

Juan 16:33 dice claramente – “En el mundo tienen tribulación (problemas, angustias, aflicciones, debilidades, etc)… pero he vencido el mundo”.

La victoria está en la fe porque por la fe vivimos en una nueva creación. La Fe es Cristo. La fe es cómo vemos, experimentamos, y andamos en el mundo de Cristo y por encima del mundo de abajo. Los problemas naturales se ven por vista, pero viendo a Cristo por fe, andamos por encima de un mundo vencido.

Cuando no sabemos lo que somos en Cristo, nuestra autoestima está en el suelo y todo lo que nos dicen nos afectará, nos hará dudar, creemos las mentiras que están diseñadas solo para desenfocarnos del plan divino, del Propósito Eterno en Cristo Jesús.

Si desconocemos nuestro significado y valor en Dios, no podremos darle significado a nuestra razón de existencia, ni seremos capaces de filtrar nuestras circunstancias naturales a la medida esperada por Dios.

Afírmate en esta Verdad Eterna:

“Pues SOMOS LA OBRA MAESTRA DE DIOS. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás” (Efesios 2:10 NTV)

¡Gracia y Paz!

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