Acompañado, pero solo

En una ocasión estaba pasando por una temporada de ansiedad ministerial. Muchas presiones, decepciones y frustraciones. Varias personas me decían que debía hacer. Diversas opiniones y recomendaciones me tenían aturdido. Recuerdo llegar a mi casa y meterme debajo de la ducha y en ese instante me vi en una embarcación repleta de personas que era azotada por los vientos. Los que estaban a bordo me hablaban gritándome todos a la vez, pero entre las personas, se distinguía alguien con vestituras blancas y me dijo con un tono de voz que jamás he vuelto a escuchar, pero que me marcó para siempre al querdarse grabado en mi interior: “Arnaldo, óyeme a mi”. La gente seguía hablando, pero ya no los escuchaba. Experimenté una extraordinaria paz

Que sensación tan extraña y contraproducente es el estar rodeado de varias personas, pero sentirte solo. Estás de cuerpo presente en una reunión, actividad familiar o hasta participando en un culto, pero realmente no estás involucrado. Te ríes, como dicen por ahí, con las muelas de atrás, sabes que tienes personas alrededor, pero te sientes solo. Te entiendo perfectamente.

“No es que somos insensibles o que no le importamos a quienes nos rodean, posiblemente es que estamos experimentando una transición de lo aparente a lo genuino”

Había llegado un momento determinante en la vida existencial natural de Jesucristo cuando precisamente estaba bien acompañado, pero se sentía solo.

Jesús fue con ellos al huerto de olivos llamado Getsemaní y dijo: «Siéntense aquí mientras voy allí para orar». Se llevó a Pedro y a los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y comenzó a afligirse y angustiarse.  Les dijo: «Mi alma está destrozada de tanta tristeza, hasta el punto de la muerte. Quédense aquí y velen conmigo». (Mateo 26:36-38 NTV)

Jesús está acompañado de tres de sus discípulos bien cercanos a él. Está experimentado un momento de suma angustia, de las pocas veces que se habla del estado de ánimo de Jesús. Les pidió que lo acompañaran y que estuvieran con él, pero lea lo que pasó.

Él se adelantó un poco más y se inclinó rostro en tierra mientras oraba: «¡Padre mío! Si es posible, que pase de mí esta copa de sufrimiento. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía».

Luego volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Le dijo a Pedro: «¿No pudieron velar conmigo ni siquiera una hora?  (Mateo 26:39-40 NTV)

Ciertamente Jesús estaba acompañado, pero estaba viviendo un periodo complicado. Tuvo un vaivén de emociones en lo natural, pero estaba determinado en el espíritu hacer la voluntad de Dios. Era un momento de transición importante porque se aproximaba el periodo de sufrimiento natural por causa del Propósito Eterno.

Entonces Jesús los dejó por segunda vez y oró: «¡Padre mío! Si no es posible que pase esta copa a menos que yo la beba, entonces hágase tu voluntad». Cuando regresó de nuevo adonde estaban ellos, los encontró dormidos porque no podían mantener los ojos abiertos. Así que se fue a orar por tercera vez y repitió lo mismo. (Mateo 26:42-44 NTV)

“Habrá momentos en la vida que por más que tengamos personas a nuestro alrededor, seremos solo nosotros hablando con Dios porque es el único que nos entiende”

No creo en el individualismo, somos parte de un Cuerpo espiritual, a lo que me refiero es al plano natural. Experimenté la fama, ser figura pública, reconocido por muchos, pero muchas veces me sentía solo.

Ahora bien, cuando hablo de estar acompañado, pero solo, no me refiero a ser marginado, asumir una postura de conmiseración, victimizarnos porque nadie nos entiende o comprende, sino a que estamos en este mundo rodeado de miles de personas, pero solamente vivimos en Cristo.

“Cuando estemos acompañados, pero nos sintamos solos, recordemos que estamos presente en este mundo a cuál no pertenecemos”

Jesús experimentó la soledad y en vez de deprimirse por el momento angustioso que estaba atravesando, se afirmó en la voluntad del Padre Eterno.

Luego se acercó a sus discípulos y les dijo: «¡Adelante, duerman y descansen! Pero miren, ha llegado la hora y el Hijo del Hombre es traicionado y entregado en manos de pecadores. (Mateo 26:45 NTV)

Jesucristo no se desenfocó por el hecho de que estuviera acompañado de discípulos, pero que optaron por dormir en vez de vigilar junto al Maestro.

“No permitamos que la pereza y dejadez de los que nos rodean, nos desanimen a seguir en la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios para nosotros”

He tenido que aprender a solo confiar en Dios. He tenido que desprenderme de la adulación y reconocimiento humano para dejar de vivir de apariencias para así vivir en la Verdad Eterna. Podemos estar rodeados de muchas personas, conocidos por muchos, tener múltiples “amigos” en las redes sociales, muchos son genuinos, gente que nos ama seriamente, pero al final de todo, solo lo Eterno perdurará para siempre.

“Muchas personas me han dicho en varias ocasiones que me aman, para luego sorpresivamente romper de manera irónica años de amistad por razones triviales”

Cuando te suceda lo mismo, no dejes de amar. La confianza es un privilegio que se pierde, pero el amor de Dios es nuestra vida. No nos amarguemos cuando seamos decepcionados por los que nos rodean, sino dejémosle saber a nuestra alma (sentimientos, pensamientos y emociones) que ya no vivimos de apariencia, sino vivimos en la Vida Genuina de Cristo.

“El estar solo, no es soledad, el estar solo es estar en el Uno, en Cristo. Precisamente la Iglesia se compone de muchos viviendo como Uno”

Las voces te confunden, pero solo la Voz da Paz, Seguridad y Tranquilidad

“Óyeme a mi” – CRISTO

¡Gracia y Paz!

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Esvin dice:

    Wow…en el tiempo preciso cuando nuestra mente es bombardeada para tomar desiciones. Seguiremos esperando en Dios.

    Le gusta a 1 persona

  2. vmanuel1077 dice:

    Que gran palabra , he leido todos sus Blogs y honestamente cada uno de ellos han calado en lo profundo de mi corazón. Gracias Pastor por tan maravillosa palabra

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s